Es que toda Ella...

Yo busco algo en la calle:
entre los demás, una mirada,
entre los ruidos, una voz
que tanto me hace falta
escucharla cerca de mí
diciendo qué se yo,
un montón de cosas.

Leidy hizo un corazón
con su lista de emociones,
con hojas de margaritas,
y siempre me lo regaló.
Luego en su despedida
se lo dedicó a la noche
que más se comparó
con su tristeza.

*
Es que toda ella
corre como viento en la idea
de ver morir un atardecer
sintiendo uno de sus besos
en mis labios y luego
yéndose, detrás del color
que pinte el horizonte.

Es que su tristeza
me dice que quisiera
abrazarla y luego
quedarse en su corazón
como antes lo pude hacer yo
aunque de Ella, no sepa nada más.
*

Ya en otra ciudad
lejos de mi primera vez
me atengo a lo que el sol
diga antes de anochecer
mientras se lleva de mí
la explicación
de por qué nunca fue.

Amarla no es nada:
oír su voz sobre el agua,
ver su rostro en mis ojos,
esperar su invitación
a tomar de cielos amarillos
hojas de sus margaritas
para el corazón
que me amará por siempre.

*
Es que toda ella
corre como viento en la idea
de ver morir un atardecer
sintiendo uno de sus besos
en mis labios y luego
yéndose, detrás del color
que pinte el horizonte.

Es que su tristeza
me dice que quisiera
abrazarla y luego
quedarse en su corazón
como antes lo pude hacer yo
aunque de Ella, no sepa nada más.
*

.


Colaboración de Willingthon

Colombia
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