Mi frontera con el mundo

Mi mirada intenta hacer vida en cada color
Al pasar Enero sin nada más que mi corazón
Volviéndose versos
Sin esquelas ni destinatarios
Porque me detuve en el segundo antes del abrazo.
Hoy nada tengo, pero todo me dice
Que puedo sonreír lento y respirar.

El tiempo decidió no esperar a nadie,
Los momentos transcurren entre sonrisas amables
Porque así se recuerda a los más amados
Y si se repiten es porque han regresado
Vuelven a su norte,
Y no sienten la necesidad de marchar.

*
El marco de mi ventana:
Mi frontera con el mundo,
La atmósfera soleada
Porque qué caro me costó amar:
Mi vida entera
Tachando el último día de los calendarios.
Hoy no pienso en nada, no duele existir,
Hay brisa en mi alma, ya elijo sentir,
Y siento la paz de los años, eso me queda
Y una tarde con cometas de cada color.
*

El mundo dice a los gritos que está mucho mejor
Porque ya amar no depende de una ilusión
Depende de vivirlo
Sin cadenas ni despedidas,
Sin fotografías que se vuelven amarillas
En el olvido, pero veo las mías
y hubiera preferido evitarlas tomar.

*
El marco de mi ventana:
Mi frontera con el mundo,
La atmósfera soleada
Porque qué caro me costó amar:
Mi vida entera
Tachando el último día de los calendarios.
Hoy no pienso en nada, no duele existir,
Hay brisa en mi alma, ya elijo sentir,
Y siento la paz de los años, eso me queda
Y una tarde con cometas de cada color.
*

El marco de mi ventana.


Colaboración de Willingthon

Colombia
Ningún comentario