Es la vida una porción de dolor, odio, egoísmo, pasión, amor y porque no, de pasión, esa que te hace latir cada vez más intenso, fortuito, más agradable que detestable. Soy el que cree que nada es tan elocuente como amar tan voraz y profundamente. Al decir a tu persona amada por su: seudónimo, nombre, fragancia, franca mirada, tranquila y callada silueta... tantas cosas diría yo, pero hoy sólo digo "gracias amor por ser tan apegada a este amor".
Colaboración de Carrillo
México
