![]() |
![]() |
Home Pensamientos Reflexiones Poemas Contacto Amar para siempre
Se llama Angélica Maria, tiene 23 años, vive en una Urbanización cualquiera, de un punto en el tiempo y el espacio, allí conoció a Andrés, cuando se dirigía a su Universidad, el le lleva 3 años a ella, era un muchacho alegre, simpático y muy dulce, diferente a los demás muchachos de la Universidad, se convirtió en su mejor amigo, lo extraña tanto, la hermosa Angélica Maria.
Un día Arturo, invito a la bella Angélica, a un baile,
ya en la casa de esta muchacha, Arturo se había ganado la confianza
de la familia de ella, por lo tanto, dejaron salir a Angélica Maria.
Arturo la llevo a una fiesta en una casa de unos compañeros de
clases, mediados de la noche, este joven le comenta a Angélica
que lo acompañara a llevar brisa de la noche, y esta chica le contesto
que si. En medios de besos apasionados, Arturo le pide la prueba de amor,
ella le dice que todavía no esta preparada, este joven se enfurece
y la obliga a estar con el, violándola descaradamente, con su gran
mano derecha, apretaba de la garganta y con su mano izquierda le subía
su ropa interior. La amenazo de muerte si contaba el suceso ocurrido. Para Angélica Maria, se le acababa en ese momento su vida, solo
cuando Arturo se alejo de ella, pudo llegar como fuera a la carretera
y pidió un taxi, quien la auxilio y la llevo a su casa, que gracias
a Dios no se encontraba nadie. Solo dijo en su casa al otro día
que llego tarde y que todo estaba bien, se había maquillado los
golpes, que le ocasiono Arturo; Angélica estaba aterrada, porque
si hablaba la podían matar. Una tarde la bella Angélica, se encontró a Andrés
Eloy, en el parque, durmiendo, en una banca de cemento, casi no lo reconoció,
habían pasado muchos meses de la ultima vez que lo vio. Angélica,
se acercó a el, y le pidió que la acompañara a su
casa, se estremeció del miedo, solo Andrés se le quedo mirando
y no contesto, solo le volvieron a brillar sus ojos. La joven se fue y
no sabía realmente si iría su gran amigo a su casa, ella
sabía que el, le daba la paz, tranquilidad y el consuelo que ella
necesitaba. Ya era muy noche, cuando Andrés Eloy, llego a la casa de Angélica
Maria, se encontraba afeitado, con el cabello corto, bien vestido, estaba
como siempre como un galán, todo lo que deseaba toda chica, enseguida
saludo a los padres de Angélica, ella y Andrés subieron
hablar a la terraza, donde la joven se le echo a sus brazos y con los
ojos brillosos le contó todo lo sucedido y no paro de llorar en
sus brazos, hasta quedarse dormida. Andrés al otro día en la Universidad, espero a Arturo,
y sin pensarlo dos veces, le dijo algo en su oído, Arturo trato
de salir corriendo, pero Andrés, no lo dejo, le rompió la
nariz, las costillas; ya Arturo, no valía nada. Desde entonces,
Angélica y Andrés, volvieron hacer los grandes amigos de
siempre, todo lo que había pasado quedo como un gran secreto. Angélica, siempre se preguntaba, como un ser humano, como Andrés
la podía querer tanto, cuando siempre ella, le había echo
tanto daño, y el siempre le respondía: Yo te Amo, a esta
joven esa respuesta la dejaba sorprendida por la magnitud de la palabra
que utilizaba su gran amigo, Andrés, quien siempre le acotaba "
Yo te Amo", pero Angélica Maria no sentía lo mismo
que su amigo. Pasaron muchos días, semanas, meses, y Andrés Eloy compartía
mucho con Angélica, eran los mejores amigos, aun cuando esta muchacha
no sentía la magnitud de amar como su amigo Andrés. No tomaba
en cuenta, que tal vez, era el hombre de su vida, quien siempre estaría
a su lado. Un día en la madrugada sonó el teléfono en la casa
de Angélica Maria, era la madre de Andrés Eloy, para informarle
a la familia de Angélica Maria y a esta hermosa niña que
su hijo había tenido un accidente y estaba en el hospital gravemente
herido. Inmediatamente salio Angélica Maria junto a su familia, al hospital
a ver a su amigo, Andrés Eloy, que en el momento de la noticia,
se estaba dando cuenta que un sentimiento estaba floreciendo, que tal
vez estuvo allí, y nunca esta niña quiso darse cuenta, por
miedo, por razones de terquedad; quien lo sabe será Angélica
Maria, estaba sintiendo en ese duro momento, la necesidad de ver a Andrés,
de decirle muchas cosas. Cuando entro a la sala de emergencias vio a un joven muy mal herido,
hecho casi en pedazos, con sus rodillas destrozadas, la cara morada de
los golpes, que recibió, cuando se dirigía a la casa de
Angélica Maria, a llevarle una serenata, para intentar nuevamente
pedirle que fuese su compañera para toda la vida, porque el la
amaba, como un manantial transparente, como una flor radiante color blanco,
que para el significaba la pureza de su gran amor por ella, pero tuvo
un accidente, choco con el carro de su madre, contra un poste y nunca
pudo así llegar. Pasadas las horas, pudo entrar Angélica a ver a Andrés, estaba en coma, no reaccionaba, se estaba muriendo. Angélica no paraba de llorar, lo toco sus manos fuertemente, le pedía perdón por todos los años que lo hizo sufrir con su antipatía, le daba las gracias, por ser incondicional con ella, le solicitaba que no se fuera sin ella, que se había dado cuenta, que sí era el hombre de su vida, que lo amaba, que no quiso nunca darse cuenta, pero que ya si, que era su tesoro, que deseaba compartir una vida con el, que aceptaba ser su novia, su futura esposa, la madre de sus hijos, le gritaba del alma que no la dejara, que lo amaba; lo que Andrés tanto esperaba escuchar de voz de ella, solo el logro abrir los ojos y decirle Te Amo, y se desvaneció entre las manos de Angélica.
Andrés Eloy, sería de hoy en adelante, su ángel
guardián, su confidente en las noches, cuando brillen las estrellas,
seria su sol cada día, de los días, que le esperarían
a Angélica, porque ella entendió esta gran lección
de vida, y aunque llegase algún día otro hombre en su vida,
Andrés Eloy será para ella el Amor para siempre, porque
siempre estará en su memoria, en su alma y en su corazón. Esta historia quiero que refleje para aquella persona que la lea o la
escuche, que en la vida el amor nunca se va, solo cambia de un lugar para
otro, en este caso, será un amor para la eternidad, aunque Angélica
Maria, vuelva a ser feliz, ya que es un ser humano y se lo merece, siempre
va estar este gran amor, para ella. Tal vez esta historia sea parecida a la de usted, o a la persona que
este a su lado, o solo salió de la pluma de un humilde escritor,
lo importante es lo que se quiere dejar como reflexión, el valorar
a las personas que están a tu lado y que muchas veces no le das
importancia, ni valor. Que mas allá de encapricharse con una persona en la vida, existen muchas oportunidades de conocer a personas, que te pueden querer del alma y del corazón, a cambio de nada, y eso es lo mas bonito, dar sin esperar, es difícil entenderlo, pero así es, hay que tratar de entenderlo, para que mañana no se nos haga tarde.
Colaboración de Pablo Enrique Gutierrez Yepez
|
| ¿Te gustaría que tus escritos aparezcan en Tu Breve Espacio? Te doy el crédito por tus colaboraciones. Escríbeme También dime si deseas que ponga tu correo en tus colaboraciones o no. ¡Gracias!
|