Con el tiempo he aprendido a no creer en las palabras sino
en las actitudes, porque a las primeras las rige la mente y las segundas
son el reflejo de la esencia.
Aprendí, que no es cierto que la primera impresión es la
que cuenta, que se necesita mucho más que eso para crear un concepto
y ese punto todavía es relativo.
Aprendí, que no importa lo que digan, si no hago lo que siento
me estoy traicionando y a la larga el precio que se paga por eso es muy
alto.
Aprendí que es más fácil levantarse de una caída,
si me animo a saltar, que de una cobardía.
Aprendí a ser libre, reconociendo mis puntos débiles y enfrentando
mis miedos, antes de que estos me consuman y me sequen.
Aprendí que no es el tiempo el que sana las heridas sino el amor
y la compañía.
Aprendí, que cuando se ama de verdad, queda marcado a fuego para
siempre .. y nada vuelve a ser igual.
He aprendido, que estar de un lado o estar de otro, es solo una barrera
social, que cuando uno se atreve a escuchar la voz del corazón,
crea su único y propio lado y ese es el que en verdad cuenta.
Aprendí a animarme, a arriesgarme, a jugarme y pelear por lo que
creo que vale, porque eso me hace sentir realmente viva, aunque se convierta
a veces en algo peligroso.
Aprendí a seguir, aún, cuando creo que no puedo más
...
y por Todo lo que Aprendí y Viví ...
por Todo lo que me resta Aprender y Vivir ...
y por Todo esto que Vale la Pena
decidí:
que no voy a dejarte ir...
Colaboración de Vanesa
¡Escríbele a Vanesa!