Por cometer un delito he sido preso en los barrotes de
tu ser.
Mi único delito ha sido amarte.
El querer amarte sin condiciones ni consecuencias.
Pues estoy aferrado,
aferrado al querer de un gran amor.
Preso por un justo delito me encuentro detrás de tus barrotes.
Barrotes que ligan el alma enamorada a un grandioso ser.
Grandioso ser que ha cautivado mis entrañas,
y no permite verte como si fueras cual extraña.
Si amarte es un delito pagaré mi culpa.
Cual delito como consecuencia pagaré la injuria.
¿Cómo podré salir si estoy atrapado?
Atrapado en los más gruesos barrotes de tu amor.
Amor que ha cautivado mi alma, mi ser y todo lo que soy.
Por que simplemente he cometido, el delito de entregar mi corazón.
Colaboración de Luis Ortiz
Puerto Rico
