Negrita de ojitos grandes y luminosos
De dulce sonrisa y mirada traviesa
Que suerte la mía de que tu seas mi negra.
Negrita
¿Qué te pasa? ¿Por qué estas llorando?
¿Que pena atormenta y azota tu pensamiento?
No llores, calma, con calma se llevan las cosas
Anda seca tus ojos y dime que te tiene sin consuelo.
¡Ah! tu madre te ha regañado
Que te ha gritado, que te ha pegado
¡No! No, ella si te quiere, te ama más que a nada
simplemente es que a veces pierde la paciencia.
De vez en cuando ella se siente al igual que tu desesperada
y es que en algunas ocasiones los padres perdemos los estribos
y hacemos y decimos cosas que en realidad no sentimos
aunque después nos arrepentimos y no digamos nada.
Tu sabes negrita mía, que desde aquel entonces
no ha sido fácil para ella sobrellevar las cosas
ten paciencia y trata de demostrarle que la amas
hazle sentir parte de ti, tanto ella como a tu hermano.
Ahora, anda, vuelve a dormirte
No, ya no llores más; Si, si…yo me quedaré aquí,
a tu lado
Siempre lo he estado aunque tú no lo hayas notado
¡Ah! como extraño estrecharte entre mis brazos.
Negrita
Negrita de ojitos grandes y luminosos
De dulce sonrisa y mirada traviesa
No llores, porque aun que ya no este con ustedes
Todavía les sigo amando.
Colaboración de Francisco Iván Valencia
Gasca
México
