Dime viento huracanado; acaso
No envidias la suavidad de la brisa
Como envidio yo esa boca
Que besa con pasión ahora su boca
Dime noche oscura y desolada; acaso
No envidias la aurora esplendorosa
Como envidio yo esas manos
Que con ternura le tocan.
Dime invierno triste helado; acaso
No envidias la tibieza del verano
Como envidio yo esos ojos
Que ven su corazón enamorado.
Dime denso mar encabritado; acaso
No envidias al cielo infinito
Como envidio yo a aquella
A quien él le da su amor desmesurado
Dime solitario sol abandonado; acaso
No envidias la luna resguardada.
Como envidio yo a quien recibe
Besos, ternura y amor del que yo amo.
Colaboración de amanda-lee
Chile
