Descubrí una mentira envuelta en papel de verdad
Descubrí que la vida esta repleta de errores
Y que tiene caminos largos, cortos y sin sabores.
Descubrí esa mañana de febrero aquella niña
Descubrí en aquellos ojos un soplo de quimeras
Y después de un año, en febrero ella ya no estaba.
Descubrí que aquello era pasajero y espontáneo
Descubrí que su mirada era de fuego y de labios dulces
Y sin más nada, ese fuego y sus labios me dominaban.
Descubrí aquella ingenuidad envuelta de aventuras
Descubrí esa oportunidad oculta debajo de sus cejas
Y la curiosidad envenenó mi alma y caí en sus rejas.
Descubrí una mentira adornada con trozos de verdad
Descubrí no muy lejos de aquí sus deseos partidos a la mitad
Y encontré su alma corrompida de maldad.
Descubrí que yo ya no era de verdad
Descubrí mi ego dividido a la mitad
Y con ansias locas he decidido marcharme ya.
Colaboración de Jesua D'Llano
México
