Te conocí una mañana
que debía ser igual a todas,
y con tu sola mirada
bastó que me cambiaras
no solo esa mañana,
también el nuevo camino
en que se ha convertido mi vida,
desde aquel día temprano
mis miradas fueron tuyas,
mis sonrisas correspondidas,
y mi alegría infinita,
por temor a salir herida
me marché sin avisarte
sin darte explicación alguna
me alejé porque quería
mejor tener tu amistad eterna
que un amor y una despedida,
y perdí mas de la cuenta
ni amistad ni despedida,
hoy me encuentro sola
pensando en lo que tenía,
puedo decir con orgullo
que mis sueños aún son tuyos,
que mis manos son aún vírgenes,
y que eres mi ferviente deseo
que te has convertido sin más
en mi mas grande pecado...
y no me atrevo a buscarte,
y no me atrevo a mirarte,
ni siquiera tengo el valor
de acercarme porque me hierve
la sangre al tiempo que mi
cuerpo se congela, con el solo
hecho de pensarte me elevas
al mismo cielo, no quiero ni
imaginarme que será algún día
volver a tocarte... jamás me atreveré
siquiera a hablarte, pero,
si lees estas palabras por
casualidad o quizás por destino,
ahora ya lo sabes que tuya siempre he sido...MAVM
Colaboración de Nadia
México