Mientras más me empeño en olvidar
el tiempo en que juntos estuvimos,
más recuerdos logro recopilar
desde el mismo día en que nos conocimos.
Cuando creo que ya empiezas a alejarte
y poder iniciar mi camino de regreso,
concluyo que todavía conmigo vas a quedarte
porque no podré olvidar nuestro primer beso.
Estoy sintiendo tranquilo a mi corazón
creyendo finalizado este tormento,
pero vuelve terca la misma picazón
la de revivir contigo cada momento.
Hago mi vida cotidiana con normalidad
pensando que el sentimiento fue liberado,
y mi alma me habla con sinceridad
me dice que como a ella, a nadie he amado.
Mi espíritu reposa sin alguna aflicción
sintiendo que el castigo ha cesado,
pero como ya te has vuelto mi adicción
por los recuerdos de la memoria es traicionado.
Tengo muchas obligaciones que atender
que logran apartarte de mi mente,
pero en el descanso es que logras emerger
será que no te podré olvidar de repente.
Tan tranquilo como preocupado
es que a veces llego a estar,
¿acaso seguiré aun enamorado?
que de mi mente no te puedo alejar.
Por fuera no parezco estar padeciendo
por dentro, en cambio, la realidad es otra,
a mi mente no le puedo seguir escondiendo
la primera vez que nos estorbó la ropa.
Dejo tu recuerdo encerrado con candado
en el cuarto del ayer, en la casa del olvido,
pero con la llave de la esperanza, por la memoria es liberado
y al final yo soy el que queda cautivo.
Riéndome solo, loco a veces parezco
como un autista en su interior encerrado,
en un mundo al cual no pertenezco
del pasado necesito ser liberado.
Me distraigo con temas de actualidad
con actividades vacías de repente,
y tu imagen aparece con espontaneidad
mis ideas huyen como moscas al repelente.
Camino por la calle con toda libertad
disfrutando de un sol resplandeciente,
pero mi alma esta en oscuridad
encerrada en un recuerdo de mi inconciente.
Visualizo mi futuro sin tu presencia
buscando en todo momento la resignación,
pero no puedo sino respirar de tu esencia
y buscar refugio en mi imaginación.
Tantos momentos que juntos hemos pasado
uno a uno en el olvido deberán de perecer,
pero de mi mente no podrá ser borrado
aquellas veces que juntos nos llegamos a estremecer.
Aprender a despedirme me fue necesario
decir adiós con rapidez y prontitud,
para salir de este recuerdo carcelario
y disfrutar lo que me quede de juventud.
Hay aire fresco por todos lados
y los objetos tienen un vivo color,
pero sin tu aire mis deseos son asfixiados
y hasta en blanco y negro veo mi dolor.
Todavía tengo fuerza y salud para seguir
queda por recorrer aun mucho camino,
sé que desear tu retorno es mucho pedir
sólo dame un buen adiós y continuar así mi destino.
El tiempo es mi aliado para olvidarte
y que pases a la vitrina de mi pasado,
pero mi memoria se empeña en recordarte
el soñarte calma el vacío acumulado.
Busco no estar en mis cinco sentidos
y al caminar lleno de humo mis pulmones,
pensar que ya no sé unirán nuestros destinos
son ideas que me emboscan como ladrones.
La última voluntad de mi moribundo sentimiento
¿acaso la podrás conceder ahora sí, amor?
de cuánto te quise alguien te haga conocimiento
vernos por última vez y darnos un buen adiós.
Colaboración de Wogda
Perú