Fuiste el hombre más injusto y ruin con el que pude toparme
después de haberte amado como te amé
después de haber dormido, soñado, respirado y vivido por
ti…
¿Y que si aprendí algo?
Dicen que el aprendizaje es la ventaja de sufrir,
de desgarrarse en llanto por alguien “día tras día”
durante toda tu vida, cada vez que ataca la melancolía…
Pues sí, sí aprendí algo de ti.
Aprendí que amarte fue lo más absurdo que he pasado en
mi vida,
habiendo tantos hombres más en la Tierra… y fui a enamorarme
de ti
no sé si para mi fortuna o para mi desgracia, pero de manera
inevitable,
viví hechizada ante tus palabras, ante tu encanto,
ante tu profunda mirada…
Esa maldita mirada que me hizo soñar,
soñar con una vida juntos, viendo crecer a nuestros hijos…
esa infame y falsa utopía que viví a tu lado,
que me hizo caer desde lo más alto,
hasta la más fría oscuridad.
Esa cicatriz del odio que he llegado a tenerte,
que no me ha permitido ser libre, soñar,
simplemente sólo vivo esperando,
esperando recuperar todo lo que te di de mí,
mi alma, mi amor, mis sueños,
todo eso que tú simplemente arrumbaste por ahí,
y que la desconfianza y el olvido destruyeron…
Comandados por tu propia mano,
esa mano cruel, que alguna vez fue mi sustento y apoyo,
mi protección y mi guía entre mis miedos,
y ahora asesinó todos mis anhelos.
Hoy por hoy te desconozco,
¿Qué pasó con ese hombre que yo tanto amaba?
No supe cuando murió, ni por qué lo mataste,
¿Cómo pudiste asesinar al hombre que yo amaba más
que a mi vida?
Y aún así tienes el cinismo de decirme que sin mi no vives,
¡Que aún soy tu mundo!
Aun después de ellas, de esas ladronas que se robaron mi tranquilidad,
y que junto a ti mataron todas mis ilusiones…
Ilusiones… eres el principio y fin de mis ilusiones ¿recuerdas?
¡Eso era lo que mi prometido solía decirme!
¡Antes de olvidar que nos amábamos!
¡Antes de destruir todo lo que siempre soñamos!
Y ahora no queda nada, sólo el rencor y la amargura,
de verte a ti tan tranquilo con ella,
como si yo no supiera lo que alguna vez pasó,
como si yo no supiera que fue ella quien se robó todo,
quien te ayudó a asesinar a ese hombre que yo tanto amaba.