Al sentir tu ausencia,
descubrí soledad.
Al notar mi soledad,
descubrí la tristeza.
Al mirar mi tristeza,
descubrí que ya no estás.
Al saber que no estás,
mi corazón echó a llorar.
Al saber que tu,
ya no volverás.
A veces me siento,
a charlar con el reloj.
Aquel que lleva el tiempo
y le pregunto
¿por qué?
No permite
que los corazones
vuelvan a abrazarse
en las caricias de ayer.
A veces mis quejas,
las dirijo al cielo.
Y le pregunto
¿por qué?
Oh Dios indolente,
me muestras el amor.
Para después,
tornarlo en dolor.
A veces me pregunto,
¿por qué?
El destino fatal,
tuvo que llevarte.
Por el camino del frío
Aquel que nos arrebata el alma.
¿Cómo?,
he de acostumbrarme
a nunca mas,
volverte a ver.
Si al cerrar mis ojos,
aun estas aquí.
Si en el aire que respiro
aun hallo tu aroma.
Me enseñaste,
las cosas del amor,
aquellos detalles;
y la ternura.
Pero nunca,
me enseñaste
a estar sin ti...
Colaboración de Frichs Gabino Condori Monzon
Perú