Desde aquel día me siento miserable,
desde el momento que dijo que estaba confundida,
desde el momento que no tomó mi mano,
desde el momento que rechazó mis labios.
Sólo deseaba ayudarla a salir del pozo de la confusión,
demostrarle que lo nuestro es verdadero,
pero fue en vano porque no lo deseaba,
no deseaba seguir a mi lado como hasta un momento.
Mi vida cambió tan rápido que no comprendía,
en un instante me decía que me amaba y luego me dejaba,
cómo se puede entender tal desaire,
cómo aceptar algo que me hiere mucho.
Mis pensamientos volaron dentro de mí,
mi corazón se deshizo en mil,
comprendí que lo que ella sentía no era lo que creía,
comprendí la realidad que no vivía.
Recordé cada momento juntos,
los mejores momentos que se quedaban en el recuerdo,
los que nunca olvidaré en mi vida,
aquellos que ahora me hieren por no ser reales.
Di mi corazón sin condiciones,
di mi mano para caminar juntos,
di mi tiempo, pensamientos y temores,
pero no lo valoró como creía.
Nuestros planes sólo eran míos,
ella ya no los compartía,
como volver a creer en alguien,
que un día temblando me dijo que me quería.
Yo le decía que lo nuestro era para siempre,
pero confundida no entendía lo que quería,
comprendí que solo no podía seguir en la relación,
comprendí que no me quería como yo pensé que lo hacía.
Cuando pasé la oscuridad en mi vida,
no volveré a ser el mismo de ayer,
no vale la pena amar tanto a alguien,
si la persona no sabe lo que busca.
Desde aquella noche todo cambió en mi,
mis sentimientos y pensamientos,
mis sueños no alcanzados y ahora esfumados,
toda mi vida en la oscuridad.
Antes partía con la esperanza de volver a verla,
lloraba por volver a sentirla junto a mí,
ahora parto para olvidar,
con la esperanza que no me vuelva a pasar.
Colaboración de Gary L.
Perú