¿Quién soy para decidir sobre tu vida?
acaso soy el dueño de ti, no creo serlo,
porque soy una persona como cualquier otra,
tengo errores y aciertos como tú.
Acaso soy el dueño de tu amor, no tampoco
puedo decidir, el ser dueño de tu amor no me
da derecho a eso, en fin si en verdad me amas
o me estimas te pido de todo corazón
que seas dueña de tu vida, eso haría que nuestra
relación, cualquiera que sea se desarrolle mejor.
Esto no quiere decir que no puedas pedirme un consejo,
opinión o punto de vista, pero todo depende de ti
si lo aceptas, tú como yo podemos ayudarnos
más no imponernos.
Tú para mí, vales mucho y me duele lo que te lastima,
tus problemas se van más ligeros si los cuentas,
pero fíjate muy bien a quien se los cuentas.
Si me dejas estar a tu lado con gusto
te podré ayudar, recuerda que un buen amigo
siempre estará contigo en las buenas y las malas,
te ofrezco una amistad sincera y transparente,
lo único que pido es que siempre recuerdes
que nadie puede decidir en tu vida
porque nadie vive lo que tú vives,
de los consejos toma lo qué mas te sirva.
Está escrito para mis amigas y amigos
Colaboración de Ricardo Castrejón
México