| Home Pensamientos
Reflexiones Poemas Contacto
Morí dos veces...
Mientras tus manos acariciaban mi rostro
tus lágrimas caían una a una...
sollozando cuanto me amabas
que me querías como a ninguna...
No se de dónde saqué mi última fuerza
para decirte con mi último aliento
tarde o temprano estaremos juntos
¡te amo mi vida! ¡estoy muriendo!
Mientras tus brazos enlazaban mi cuerpo
tus lágrimas caían una a una
diciéndome cuanto me amabas
así perdías tu poca cordura...
Mientras gritabas mi nombre con fuerza
sentía una gran paz e infinita grandeza
dentro de mi alma ¡bendita presencia!
era una luz, que me decía que partiera...
Y tu me gritabas que despertara
que no me fuera, que me necesitabas
y al verte sufrir de tal manera
morí dos veces y una fue de tristeza.
Colaboración de Magali Sauceda
México
|