Solo quedará en tu puerta,
aquella silueta mía
de lo que quizás...
alguna vez pudo ser.
Y se reflejará en el vidrio
de aquella ventana tuya,
el adiós que a distancia,
te recuerde por lo menos mi nombre.
Solo vi que tu mirar
se iba llenando de lágrimas,
mas no dijiste nada,
en cambio apretaba tus manos
aferrándome a no partir.
Sintiendo tus manos en mi cara,
recibí como despedida ese beso,
que a diferencia de momentos atrás
este le diría adiós
a quien algún día...
fue el amor de tu vida.
Solo quedaba partir
con la mirada hacia ningún lugar,
y mis puños llenos de polvo,
que alguna vez fueron dulces palabras,
mientras esta silueta se va borrando al caminar.
Y sin embargo sigues ahí,
ahora eres tu la silueta
que se va quedando atrás,
esta demolida fuerza mía
es lo que queda después de ti,
solo fuerza para recordar.
Quizás el tiempo se detuvo y sin saber por que
y la historia que tú y yo conocemos
ya no siguió por alguna razón,
es desconcertante hasta para mi.
Hoy solo queda arrastrar los pies,
como ciego y mendigo tal vez,
por tu amor; a donde quiera que vaya
mi condena será amarte y no tenerte,
por que aunque no se demuestre
el dolor es dulce y amargo,
por mas difícil que sea...
yo aun te amo.
Colaboración de Javier Martínez
México