La noche es callada y fría,
Como quien anuncia la llegada del otoño...
Y entre el viento y la niebla se puede respirar el adiós.
El verano terminó
Y yo me he de ir con él.
Quisiera prometerte que volveré
Pero el viaje es largo
Y las promesas no caben.
Me dije a mi misma que no habría de llorar
Y mírame apenas puedo contenerme,
Ninguno dijo que esto sería eterno
Tu vida esta aquí y la mía esta tan lejos.
Esa vida de la que me olvidé por meses
Y que ahora regresa para avisarme que no soy libre,
Que no tenía derecho a enamorarme
De un hermoso extraño que me hizo olvidar
Que el tiempo no perdona.
No hubo juramentos, ni reglas
Jugamos a amarnos
Y como todo juego este tiene su final.
Abrázame, no digas nada solo abrázame
Que tus brazos se queden impregnados en mi ser.
Quisiera perderme en tus besos
Soñar que he empezado a vivir el día en que te conocí,
Pero el frío parece recordarme
Que aquí no pertenezco,
Niño hermoso, no llores
Déjame recordarte con esa sonrisa
Que embriaga el alma,
No me pidas que me quede,
Sabes que no puedo,
Pero aunque mi cuerpo se aleje
Mi alma te queda de recuerdo.
Colaboración de Griselle
México