Dos cuerpos en la lluvia se pierden en la locura,
Bañados por las ansias que hoy desahogan,
Perdidos en caricias, tocados por la ternura,
Dos cuerpos que se mueren en su propio aroma.
Dos almas que se adentran en un solo grito,
Los besos se convierten en gemidos de placer,
Dos almas que se elevan en un laberinto,
Tratando de encontrar alivio a sus bajos instintos.
Dos cuerpos en la lluvia se pierden en la locura,
No se dan cuenta que alguien los observa escondido,
Dos almas que se elevan en un laberinto,
No se percatan de que allí estoy yo…
Definiendo mis sospechas.
Pero no estoy llorando, solo que la lluvia moja,
Son gotas de desesperación y dolor,
Que se clavan una a una en mi cuerpo,
Gotas con tu rostro dentro y se burlan al caer en mi.
Pero tú disfruta del momento, con la mentalidad de que espero en casa.
Colaboración Santos Lambaren Moctezuma
México
