Ayer me di cuenta que las nubes no son blancas.
ayer noté que el cielo no es azul;
que el Sol no brilla fuerte,
y que las estrellas no son tantas.
Ayer me di cuenta que la música es tan solo ruido;
que el silencio es agonizante,
que la oscuridad me aterroriza,
y que el viento me da frío.
Ayer vi las flores morir negras
y mi corazón morir con ellas.
Ayer me separé de ti y todo cambió.
Ayer me hiciste falta
y hoy no pienso más que en ti.
Ayer mi dedo con tu anillo,
me quemaba el aliento que te buscaba.
Mi respirar se acortaba
con cada lágrima que por ti lloré y aun lloro.
Ayer mis palabras cambiaron
y mis pensamientos contigo se quedaron.
Ayer te extrañé tanto y hoy mas que nunca.
Ayer me di cuenta que sin ti el mundo no es el mismo,
porque ayer fue que aprendí que la vida es preciosa si tú
estas a mi lado,
y por eso es que quiero que ayer nunca vuelva a ocurrir;
pero todos los días es un ayer, porque aun no estas aquí;
Y el ayer se repite y no lo quiero, y deseo salir pero sin ti no puedo.
Te enviaría flores, pero están negras con dolor.
Te enviaría besos, pero están agrios con pena.
Te daría todo lo que tengo que es absolutamente nada, sin ti.
Pero sí te puedo dar mi amor eterno,
porque si tú lo tienes, entonces puede el Sol brillar;
y el ayer que vivo hoy, no será el mañana que deseo vivir;
ese mañana que contigo será el mejor día que he vivido.
Colaboración de Kathia Fernández
Puerto Rico
