Que algún día te perdone, es lo que pides.
Dime si tú lo harías...
Después de todas aquellas ocasiones que me expresaba contigo sobre
todo aquello que creía importante y solamente levantabas tu pulgar
arrebatándome las ganas de seguir platicándote...
Que algún día te perdone, es lo que pides.
Dime si tú lo harías...
Después de quebrarme la mente fantaseando en tantas cosas que te
agradaría recibir en nuestro aniversario y hallar como resultado
el simple fin de una “llamada” telefónica que ni siquiera
concluyó porque como de costumbre, colgaste el auricular dejándome
con el teléfono en la mano escuchando el timbrado, esperando escuchar
tu voz...
Que algún día te perdone, es lo que pides.
Dime si tú lo harías...
Después de escribir mil poemas y cientos de cartas inspirada en
los recuerdos que algún día me dejaron tus labios sobre
los míos y tus manos sobre mi piel, y que al dártelos a
veces ni las gracias me des...
Que algún día te perdone, es lo que pides.
Dime si tú lo harías...
Después de extrañarte con mis absolutas fuerzas, encontrarte
a diario en cualquier canción y no tener razón de ti.
Que algún día te perdone, es lo que pides.
Dime si tú lo harías...
Después de haber derramado lagos de lágrimas por pensar
en las maneras que tal vez ayudarían a que nuestra relación
mejorara, fuera digna de nombrarse noviazgo y que tú simplemente
no lo valoraras...
Que algún día te perdone, es lo que pides.
Dime si tú lo harías...
Después de permitir todas esas actitudes que evitan una armonía
entre los dos y no decírtelo porque sabría, que como en
una ocasión pasada, nada cambiaría...
Que algún día te perdone, es lo que pides.
Dime si tú lo harías...
Dime si tú lo harías...
Y después de sentirme culpable y creer que solo en mi están
las respuestas de los problemas entre los dos y no poder llegar a una
conclusión, porque estás lejos de mi...
Que algún día te perdone, es lo que pides.
Dime si tú lo harías...
Pues no se tú, pero sin pensarlo 2 veces yo si lo haría
y solo por una razón, te amo, es simple, mi amor por ti no tiene
una lógica ni explicación, solo nació y ahora no
quiere morir. Déjalo seguir respirando, déjalo sobrevivir,
porque solo tu presencia le permite a mi corazón continuar latiendo.
Para: L. Carlos A. Soto, este es para ti Champi...
Colaboración de Cecilia Castro
México