¿Qué soy tu amante? Si ¿y?
Y que mi deseo por tu alma esta prohibido, desde la muerte que me ocasionaste
con tu
llegada a mi vida que más que vida, era muerte.
Que las puertas del cielo que se abren al compás de tus bellos ojos, son las mismas que me abren el infierno.
Y que el roce de tus labios es el castigo que los dioses le otorgaron a mi alma, que más que mía, se vuelve tuya cuando me besas.
Todo es cierto y mas que cierto es real así… como el desangre cotidiano de mi tonto corazón, ese que se acelera y late a tu llegada y tu partida.
Ese que se muere cuando tus labios, matan otros labios ajenos a los míos.
El mismo que cuando tus brazos toman otros cuerpos, arde de temor al saber que podría cerrarse ese paraíso que por unos instantes es mío, solo mío, todo mío.
Y ya que tú no lo intuyes te lo escribo abiertamente ¡Te estimo! Y si eso te sorprende “me fascinas” y si la expresión de sorpresa no termina en tu hermoso rostro, TE QUIERO más de lo que quisiera.
Y es por eso que cuando pienso en que otros labios te besan y otras manos te tocan muere mi loco corazón al saber que tu ser no me pertenece, que por más que yo te entregué mi mente y ser no eres mío y eso me queda claro.
Me atrevo a decirte que te quiero, porque cuando tu presencia me acompaña y mi mente trae tu recuerdo, el mundo me es indiferente así como la presencia de otros hombres, en los que trato de encontrar un poco de ti para continuar con mi camino.
Y cuando las estrellas y la luna sean mi techo y tú mi único universo, esperaré ansiosamente el momento de tu llegada, para terminar con esta tonta historia de amor y con la soledad que me acompaña, pidiendo y rogando a Dios que cuide el paraíso de tus bellos ojos.
Para mi niño
Colaboración de Sharo
México
