La luz del Sol que penetra en mi ventana
me extrae de mi rutina...
Se insinúa a mi acariciándome el rostro
como un amante acariciando a su amada
alistándome a mirar la vida afuera...
Veo casas bonitas y jardines ordenados
personas que se cruzan por la calle y sonriendo
intercambian palabras amables...
Más allá, en lo alto, los Alpes Suizos imperiosos
vestidos de un blanco inmaculado
me rellenan la mirada de belleza y de paz...
Escucho la voz de mis pensamientos
Ah... si el mundo fuera como este cuadro utópico
obra prima del más famoso pintor!
Pero para el hombre, ser imperfecto,
admirar y deslumbrarse no es suficiente
tiene que moldear, esculpir, conquistar
hacer suyo todo lo que ve...
Se encierra en su esfera infernal, ciego
por la ganancia de poseer
La tierra, el mar, la naturaleza...
Lanzando semillas de guerra, polución, destrucción
en nombre de Dios, de la civilización y del progreso...
Y nuestro mundo, nuestra madre azul celeste
agraviada, herida, castiga el hijo por su maldad
con seísmos, ciclones y tsunamis
que transportan en su vientre muerte y sufrimiento
ella espera que el hijo aprenda, comprenda...
Pero el hombre, encerrado en su bola de indiferencia
ofuscado por el oro que brilla...
Continua!
Colaboración de Carmen Cupido
Suiza