 |
Home Pensamientos
Reflexiones Poemas Contacto
Desastres naturales
Calla, deja que venga el silencio… deja que hable
mi mirada…
Tantas cosas que esperé tener a tu lado…
Y ahora de aquel amor por el que luchamos no queda nada…
Olvidaste las promesas que me hiciste en mi pasado…
Todavía recuerdo aquellos desastres naturales
Que hacías en mi cuerpo…
Tus besos como delfines buscando el fondo del mar…
Tus manos convirtiéndose en marejadas sin llegar a estallar…
Tus caricias ciclón que no llegaba a ser huracán…
Tu pasión, llama encendida que no dejabas agrandar…
Y hoy de todos esos desastres naturales
Que hiciste en mi cuerpo y en nuestro amor…
No queda nada, tan solo aquellas cenizas que ya no dan calor…
No he vuelto a sentir esos delfines que buscaban ese fondo…
Jamás volví a sentir esas marejadas que nunca llegaron a
estallar…
Ya no volvió ese ciclón que le dio temor convertirse en
huracán…
Aquella llama que no agrandó, la dejaste extinta…
Por qué buscaste en otro lugar hacer nuevos desastres…
Convertirte en delfines llegando al fondo del mar…
En otro lugar las marejadas las dejaste estallar…
Los ciclones se volvieron huracanes como tsunamis…
Y la llama la encendiste en otro lado dejándola crecer…
Y hoy mi corazón se siente entristecer…
Porque este amor se quedó atrás y no se pudo rescatar…
Jamás te acordaste que me prometiste esperar a...
Este amor que cuidé nunca se dejará apagar…
Hoy no queda nada más que la esperanza de algún día
poderte encontrar.
No me culpes vida mía, que tuya no fui...
No me culpes vida mía, que soy mujer de otro lugar...
No me culpes vida mía, que otro hizo desastres en mí...
Porque no pudiste esperar...
A esta pasión que a ti se te iba a entregar.
Colaboración de Beatriz Villarejo
México
|