![]() |
![]() |
Home Pensamientos Reflexiones Poemas Contacto Carta a Rodrigo
Querido Rodrigo, Dicen que la suerte no existe, entonces debe haber sido Dios. Solo El pudo decidir que un día tú llegaras a mi vida, y desde entonces tú y yo estamos juntos. ¿Quieres que te cuente? Yo sé que sí… Déjame contarte como sucedieron las cosas, para empezar, quiero que sepas que desde mucho antes de conocer a tu papá, yo ya soñaba contigo. No podía imaginar tu rostro, pero de alguna manera miraba tu sonrisa. Sabía que llegarías, te esperaba, siempre te soñé. Un buen día, dejé de ser niña y entregué el corazón a tu papi. Sí, es cierto lo que el dice, la verdad es que me enamoré como loca. Habían muchas cosas que amaba de él y así empezaste a tomar forma en mi mente. El y yo nos amábamos en verdad, y planeamos tu llegada. Fuiste un bebé muy esperado. No sabes con cuanta ilusión salimos a comprar la tela de los primeros pañales, la cuna, la carreola, la primera ropita. Tú parecías querer participar, porque te movías tanto… que me costaba caminar. Hablamos un poco en broma de que tal vez ya no cabías ahí. Yo siempre me sentí tan pequeñita pero tan orgullosa de tener en el vientre a mi primer hijo. Tanto así, que aún dentro de mí, salíamos a caminar los tres, a pasearte. Sí, entonces éramos Tú, tu papá y yo. Y que crees…. Llegó el día que más había esperado, un poco con miedo (al dolor claro), y con un mucho de emoción. Tu papá no quiso perderse el evento, y pidió al doctor estar presente. Ese día, hijo… me descubrí mujer, me descubrí madre, me descubrí feliz. No había otra cosa sobre la tierra que me produjera tanta felicidad como oír tu llanto por primera vez. Y aunque no lo creas, y después de 15 años, todavía recuerdo con exagerada exactitud como se le quebraba la voz a tu papi cuando me decía… ¡es un cabrón mi vida!, ¡¡¡¡es un cabrón!!!! Creo que ni él, ni yo sabíamos cuanto amor teníamos guardado para ti, y cuanta felicidad nos trajiste desde ese día. Esta es la verdad, hijo, así sucedieron las cosas. Eres mi primer hijo, mi único hijo varón y te quiero hoy mucho más que el primer día. Hoy que ya eres un joven, que estás dejando atrás la niñez y la adolescencia, me siento triste de ver que no he sabido hacerte feliz. Y es que tenemos ideas tan diferentes de lo que es la felicidad. Te debo tantas cosas, te debo tiempo, te debo paciencia, te debo, te debo, te debo… y siempre te quedo a deber. La vida no me es fácil, tú lo sabes. Estoy ahora aquí en la oficina robando tiempo para escribirte, y ¿sabes porque?... porque es tiempo que te debo a ti. A veces llego y siento tantas ganas de abrazarte, de oírte decir… hola mamá, ¡te estaba esperando! Y me quedo siempre con las ganas, siempre estas distante, si no es la tv, es alguna revista, o el discman. Todas esas cosas me roban tu atención. Ya no sé si hice bien en comprártelas. Cada vez te siento más lejos. Dime ¿porqué no podemos hablar sin que te moleste?, ¿sin que me rechaces? Dime ¿que estoy haciendo tan grave para que me trates así? ¿Sabes? Tengo miedo, mucho miedo. La vida es tan corta y estamos perdiendo tanto tiempo… Si es porque te presiono por la tarea, lo siento mi vida, quiero que estudies para que seas independiente, para darte armas para trabajar decentemente, quiero que seas fuerte, que seas digno, que tengas preparación, por favor no me hagas renunciar a ello. Si es porque te insisto en que desayunes, perdón. Te juro que no es por fastidiar. Es que me atormenta pensar que te puede dar dolor de cabeza estar en una clase de matemáticas con hambre. Es porque pienso que lleno puedes rendir más. Si es porque no estoy contigo, perdón. No es porque prefiera a la gente de la oficina, es porque tú sabes que es nuestra forma de vivir. Gracias a este empleo tenemos hoy por hoy la oportunidad de pagar tu escuela, tu ropa, tus hamburguesas, y algunas cosas que te gustan. Si es porque no te di un hermano varón, perdón. Dios quiso que fueras el pilar de la familia, te dio una responsabilidad muy importante que algún día vas a entender. Quiso que fueras el hermano mayor de 3 nenas que necesitan mucho de ti. Si es por los problemas constantes entre tu padre y yo, mil perdones. Tú sabes que estamos luchando por solucionar esto. No es fácil y tal vez nos lleve un poco de tiempo, pero estamos haciendo todo de nuestra parte por darles armonía en la familia. Te pido perdón mi amor, por todo lo malo que hayas recibido de mí, aún sin yo quererlo. Te pido perdón mi amor, por todo lo que no te he dado, por todo lo que te he quedado a deber, por el tiempo que no he estado contigo, por a veces perder la paciencia, por desesperarme, por no saberte entender. Solo quiero pedirte que nos demos los dos otra oportunidad. Quiero que te detengas a pensar, y que veas que vale la pena tratar de entendernos. Quiero que me veas de nuevo como tu mamá, no como un cajero automático. Yo te quiero mucho, eso no lo dudes nunca. Quiero sentirte cerca como antes, como cuando dormías en mi pecho. Cuando buscabas mi calor, mi mano… no te alejes de mí, tenemos muchas cosas por compartir, ayúdame a entenderte… es buen tiempo.
Colaboración de Noemi Borges
|
| ¿Te gustaría que tus escritos aparezcan en Tu Breve Espacio? Te doy el crédito por tus colaboraciones. haz click aquí También dime si deseas que ponga tu correo en tus colaboraciones o no. ¡Gracias!
|