Se ha marchado ya, un hombre de corazón
Un hombre que fue nuestro amigo
Un amigo un gran hermano, que supo
Tender la mano sin mirar a quien.
Se fue y nunca más volveremos a verlo
Pero llevaremos grabados todos sus actos nobles
Y su lucha por todos los pueblos pobres, para
Que siempre hubiera solidaridad entre hermanos.
Ha dejado una tristeza inmensa a todos sus hijos e hijas
Que compartían su quehacer cotidiano y su lucha por
Conquistar, el valor, el coraje, la verdad, la justicia
Y la reconciliación entre hermanos.
Se ha ido y nos deja su amor como lo prometió
Hasta el fin del mundo, para que no suframos
Y que con su partida demostremos todo lo que
Nos enseñó, como él para que tengamos el valor
Para perdonar y amar como él lo manifestó.
Lloremos, porque no se puede evitar, extrañémoslo,
Pero amémoslo más que nunca, él esta vivo, en nuestros
Corazones y en las realidades de tantos pueblos donde
Él estuvo presente y dejo herencias espirituales de paz
De amor y de reconciliación.
Juan Pablo Segundo, amigo y hermano del alma te digo
Un hasta luego, por que la fe no muere prevalece por siempre
Y sé que una vez más, nos demuestras tu amor, con esas bellas
Palabras de aliento, gracias por tu gran amor para todos.
Te lloramos pero te amamos y nos quedamos con esa fe que
Proclamaste siempre, porque la fe de los justos es como la luz
De la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto
Con amor para ese amigo y hermano del alma Juan Pablo Segundo
Colaboración de Zonia Victoria López de
Rodríguez
Guatemala