Dices que no se amar
porque me marché en silencio de tu vida,
Dices que nunca fuiste importante para mí
porque tú eras el que siempre me buscabas.
Tú que sabes...
Tú que sabes
Las veces qué me mordí los labios para
no llamarte
Tú que sabes
De mis noches de soledad esperándote
Tú que sabes
De las fechas importantes cuando el regalo
se me quedó en las manos...
Tú que sabes
Del nudo en la garganta cuando nos veíamos
y me limitabas el tiempo
Tú que sabes
De mis melancolías, de mis fracasos, de mis
alegrías, de mis éxitos, si no los pude
compartir contigo.
Más sin embargo, allí estaba yo
cuando más me necesitabas,
cómo una sombra en tu vida,
llenándola de alegría.
Pero yo, yo no soy esa persona que tu habías
elegido para que estuviera toda la vida a tu lado
tú ya tienes tu destino, un destino
que cuando te encontré era un fracaso,
del cual yo no fui responsable,
¿Y me dices qué no se amar?
Tú qué sabes...
Tú que sabes de mí.
Colaboración de Ana María Domínguez
Rodríguez
México