Pues bien, ahora aquí estoy, sentada en la banqueta de la tristeza... ¡una vez más!
¿Qué es lo que hago otra vez aquí? Juré no volver jamás... Aunque jamás solo es la palabra clave para decir "no tan pronto" ¡Pobre corazón tonto! ¡Siempre cae por su propio peso!
Desde aquel primer beso... cuando la Luna cambió... y su luz brilló con tal furor... el muy tonto latió. Latió una vez más... se anheló... una vez más... ¡a ser parte de otro corazón!
Pero esta vez se pensó que era aquel que alguna vez amó. Tal vez no en este siglo, tal vez no en esta vida... pero lo reconoció.
Lo vio a través del reflejo de aquellos ojos cafés. Por
ellos quería salir aquella alma que alguna vez la amó...
al menos eso pienso ¡Qué dilema para este pobre corazón!
¿Por qué siempre se presta a tan cruel situación?
Tal parece que su destino es el de desilusión. Tal vez aquel amor
jamás existió... quizá solo fue un sueño que
con la Luna formó. Falsamente va por su existencia, buscando a
aquel que nunca nació.
¡Pero basta ya de llorar! ¡No te debes lamentar! Que tontería... ¡Eso es para niñas!
Si, la niña que nunca pude ser... la que a fuerza se convirtió en mujer.
¡Una mujer que odia ser! Odiosa... rencorosa... y cruel. La que siempre aleja todo lo bueno que le puede suceder... autodestructiva... y un tanto suicida ¡Esa es la palabra ejemplar! Auto suicida... ¡Pues acaba con su vida al matar su corazón de dolor, al morirse por amor!
Colaboración de Elizahbet-Zynahi
México
