Aún sin haber visto su rostro... ya lo veía con aquellos ojos que ven hasta lo invisible, que son los ojos de mi alma, mi mente y mi tierno corazón...
Aún sin haber oído su voz... amaba todo lo que él decía...
Porque aún sin saber nada de él... lo he dejado entrar a las puertas de mi corazón y no lo dejaré salir... a menos que él lo pida...
Y sé que no lo hará... porque al igual que yo... él me necesita tanto como yo a él…
Porque los dos somos uno... ambos nos complementamos, tanto el uno para el otro...
Porque yo soy la flor que llena su jardín...
Y porque no soy el mar, si él no es el agua que me llena con su amor...
Porque yo soy el fuego, pero él es mi calor...
Y porque yo soy el amor... pero él es mi gran fuente de inspiración...
Colaboración de Beatríz
Perú
