Una noche más nos convencemos de que nada sucede,
Engañados por la realidad de creer en un amor que resiste.
Una vez más nos invade el silencio
Y nada nos detiene hoy a marcharnos.
Una palabra no termina con la lucha de amarnos
Es la culpa de perder en esta partida lo que hemos logrado,
Es el sentir mañana miedo
De ya no tener nada al lado
Confiesa, tiemblas como yo...
Pero te acostumbras a decir te amo.
Siento como este cristal, se rompe en pedazos,
Y de a poco se pierde el sentido de vivir,
De vivir este amor que ha nacido,
Y de a poco se vuelve viejo...
Siento que esta rosa hoy pierde sus pétalos,
Y el rojo de la pasión pierde ya su color...
Te acostumbras, me acostumbro
A soñar en esto que no tiene fin.
¡Despertamos! Y encontramos un punto.
Un punto de ignorancia y repugnante...
De creer que este amor ya no funciona sin amor.
Este poema fue escrito en el fin de una relación...
Colaboración de Mayra
Argentina