El secreto mejor guardado, un raro alivio callado, no más que
un valioso ni menos que un tesoro, contemplado en los ojos de una tristeza
olvidada bajo suaves brisas anunciando una helada, pero cobijada por
un caluroso abrazo de una tierna alma desesperada.
En tu mirada hallas algo confundido donde nunca fallas, miras al cielo
y no te encuentras pero te mantienes y ves el espejo de tu ser donde
te resistes a contener aquella gota imborrable que persiste en liberar
lo encadenado en lo más profundo, entre las cuatro paredes sobre
una infinita emoción y un sentimiento que no tiene conmoción.
Que sensación, tan fría como el hielo y tan escondida
como lo invisible, está en ti, la sentirás pero no la
encontrarás… ¿Para qué me preguntas como
estoy?, Sí ya lo sabrás A mis ojos con duda mirarás
y la respuesta a mi sentir pronto hallarás... ¿Para qué
te preocupas por mí, si de tu corazón no nacerá
esa desinteresada intención?
Sé feliz y no te preocupes por mí, encuentra en ti lo
que falló en mí, sal y grita: “Yo estoy” que
yo después regresaré y diré: “Yo estoy”
no para mí, sino para ti.
Te preguntarás… ¿Por qué tan despreocupada
por mí?
No sé… Solo ayer pude saber que mi corazón hace
rato entregué y si por alguna casualidad de la vida no supiste
entender… Te recordaré que dentro de ti estaré porque
esa parte de mí nunca apagué y si algún día
en tu mente me ves, acuérdate por aquello que en alguna ocasión
te obsequié.
No, no es amor, eso no siento en este momento y no creo que después,
no se limita a sentir algo por vez, es que respuesta no encuentro y
al final igual yo me siento, todo lo escrito así lo expreso,
quizás a veces no me entiendo pero es una escasa forma de mostrar
lo que veo, más allá de los ojos se encuentra eso, tan
sutil y callado pero a la vez siempre tierno y sincero.
Palabras para mis amigos, aquellos que de corazón les expreso
cuando los quiero y cuanto significan para mí, por ellos todo
lo daré por que son una parte inmensa de este corazón
que siempre abierto dejaré.