(Décimas de pie forzado)
Su vida, por ser cantor,
entrega el Pájaro Espino.
Su canto es más que el dolor,
al final de su camino.
Nos relata una leyenda
que existe el Pájaro Espino,
y al contarles su destino
espero que me comprendan
el simbolismo, y entiendan
que se obtiene lo mejor,
sólo a costa del dolor...
Según la leyenda explica,
el Espino sacrifica
su vida, por ser cantor.
Desde que abandona el nido,
jamás canta por vivir.
Su canto habrá de subir
al cielo, cuando ha vencido
de su vida el cometido:
hallar el árbol Espino
que atraviese su camino...
Lanzándose, abre una herida
y... mientras canta, su vida
entrega el Pájaro Espino.
Entonces, todo enmudece
para apreciar la dulzura
de su trino, y la ternura
del canto que, desde él, crece...
y al mundo entero estremece.
La espina toma el color
de su sangre, y su sabor...
Mientras su voz, ese día,
sobrepone a su agonía...
¡su canto es más que el dolor!
Cantando, ni el ruiseñor
se equipara a este suicida,
porque éste entrega la vida,
sin renegar del Señor.
No hay protestas, ni amargor,
pues cumple con su destino...
La muerte sólo es un sino
que alegre debe cumplir...
¡para poder revivir,
al final de su camino!
Hace años, viendo una película por TV, supe de la
leyenda australiana sobre el Pájaro Espino, que me impactó
enormemente (hoy ni recuerdo el nombre de esa película...). Tomando
esa idea central y procurando aplicarla a mi propia vida es que escribí
estas Décimas de pie forzado (forma poética muy antigua),
que se llaman así porque el cuarteto inicial -con sentido propio-
debe acomodar cada verso, consecutivamente, como cierre de cada décima...
y en su respectivo sentido.
Mi recorrido por las décimas lo debo al excelente Poeta negro del
Perú, Don Nicomedes Santa Cruz. Si algo tuviera de mérito
este mi trabajo y otros de ese corte, que sea en su homenaje.
Colaboración de Guillermo Alfonso Bazán
Becerra
Perú