Las aguas pavorosas azotan las blancas playas
dejando en ellas cuerpos devastados
perdidas irreconstructibles
sueños olvidados.
Y el mar de dolor más grande
se convierte en las lágrimas
de una madre desesperada
que perdió sus niños en el mar.
La búsqueda interminable
la bestia calmada que devuelve lo que se llevó
y empieza la peor parte del desastre
la desesperación de los sobrevivientes.
Y el caos aun no ha llegado
cuando empieza a asomar el hambre
la gente desesperada necesita calmar su necesidad
y los desastres comienzan a contaminar.
El aire esta lleno de dolor
y aun no se obtienen las cifras
cifras horrorosas
que nadie quiere escuchar.
Y entre tanto dolor historias sorprendentes
que hacen sentir un poco de felicidad
reencuentros y sobrevivientes memorables
eso es lo que te hace sonreír día a día para poder
seguir adelante.
Colaboración de Jessica
Argentina