No hace falta tener muchas experiencias académicas para poder entender que la soledad es única, aunque existen muchas maneras de entenderla, todo está ligado con las situaciones en que se consiga. No es que se esté hablando de una ganancia, pero esos momentos son tan preciados que todo lo establecido cambia, y sí se puede hablar de una ganancia bruta.
La vida coloca muchas facetas y las mismas se repiten en las peculiaridades de las experiencias. Las contradicciones surgen como el agua de los manantiales, como las intrigas de los hechos. No se puede estar satisfecho hasta que nazca otra necesidad virtual, el triste ciclo de la inconformidad.
Y es así para que funcionen las experiencias con los problemas perpetuos. Por pocos momentos esa soledad se transforma en un todo que complace cada una de las necesidades que surjan, y es el único momento en que el ser humano logra asimilar cada uno de los detalles ficticios que le surgen en el camino. Adoptar nuevas formas de desahogo forma parte de la evolución de las cosas, aunque en el meollo del asunto cada desahogo sigue siendo lo mismo, porque cumple el objetivo de todos. Liberar las tensiones existentes.
Cada vertiente del surgimiento de manantial tiene su nombre, y el tiempo no se excluye, él transmuta en su definición para pasar a denominarse control alterno, porque como tal no pone límites a ese estado, el mejor ejemplo son los ermitaños; es una forma de vida que el tiempo no la determina, sino que la soledad le impone a las situaciones acontecimientos que lleven a la persona a autoevaluarse para al final guiar a las decisiones que puedan existir.
Las palabras pasan a procesos interesantes, porque dejan de ser sólo palabras, para ser recopiladoras de los momentos y de las decisiones que puedan existir en el acontecimiento del proceso solitario por así llamarlo.
Muchas veces las personas consideran la soledad como un estado en el que sólo sé debe estar apartado de todo para poder estar en penumbra, pero cada momento las personas encuentran la soledad con los más allegados.
No hace falta salir de la ciudad para entrar en un estado de reflexión, porque ese estado lo guían las decepciones del día a día que vamos adquiriendo con las interrelaciones de la vida. Las religiones y el todo existente (Dios) es un arma para entorpecer el proceso de crecimiento reflexivo, porque cuando guías tú atención a ellos entras en el estado de rendición absoluta ante estructuras pocas fidedignas, que sólo representan la manipulación de unos pocos para ganar adeptos vagos de decisiones propias con respecto a un origen y una guía existencial irracional.
Algo no dicho no es escuchado, pero cual es la diferencia de esas cosas dichas que son muy ciertas, pero siguen sin ser escuchadas aun cuando sea lo que sé espera. En muchas ocasiones he divisado autores que pretenden llevar a sus seguidores a un abismo sólo por conseguir un papel modal, plasman ternos con trasfondos netamente capitalistas.
¿Qué clase de verdades pueden guiarse en ese proceso de mentiras descomunales? En el desarrollo de la soledad van de su mano otras ramificaciones, como las decepciones, las confusiones, entre otras. Pero una depende de otra; para poder entender a fondo cada una de ellas, es vital que se desligue la soledad de la realidad, para asumir un papel alterno diferente y totalmente natural y no guiado con las inferencias de la realidad subjetiva. Cuántos movimientos íntegros existen, si al final cada uno desvincula a los otros de sus principios estructurales.
Soledad es una sola, sus significados son muchos, sus métodos son diferentes, pero la índole de ella nace en cada uno de los que ha estado con ese proceso constantemente.
Las personas creen tenerlo todo en un sólo estado, pero el conformismo está a la orden del día. No todo gira en torno a un libro existencial, sino a las verdaderas interpretaciones que se le den a las realidades de cada experiencia vividas íntegramente; el vivir va más allá de agachar la cabeza, es algo que vincula libertades absolutas sin practicar el arbitraje desenfrenado, es eso que haces con cada movimiento. No se trata de rendir culto a imposiciones majaderas sobre tus acciones, sino de reconocer que vivir vincula a un todo de experiencias sin restricciones y no de un todo condenable y cuestionable por lo absurdo de su estructura.
He pasado por este proceso, ha tenido que pasar casi un año para que pueda dar testimonio vivo de lo que te he escrito arriba, de esto que acabas de leer, de esos momentos de soledad que he vivido, en el cual mi vida se encontraba aunque suene drástico entre las cenizas de mi propia soledad, donde tuve que perderme para poder reencontrarme, tuve que sumergirme para poder emerger. Y con gran triunfo te digo, estoy de pie, he renacido y voy en camino...