![]() |
![]() |
Home Pensamientos Reflexiones Poemas Contacto Reconciliación, un camino para llegar a tú corazón
Jesús dijo: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS, COMO YO LOS HE AMADO”. El AMOR, debe ser el motor que mueve el planeta, tristemente, no ha sido
así. La fórmula para llenarnos internamente de AMOR, es reconciliarnos con nuestro pasado interno. Primer paso: volver a nuestra infancia. Imaginamos un lugar de naturaleza hermosa, donde los colores son más intensos que los habituales. Un prado verde con un sol intenso, rodeado de verdes árboles, divisando a lo lejos una cascada de aguas cristalinas. En ese prado divisas una niña (o niño), jugando, te acercas a ella o él, mirándose frente a frente (quedando tú a su altura) y le preguntas: ¿Cuál es su tristeza? ¿Cuáles son sus miedos?, él o ella te responderá y te darás cuenta que hay situaciones que estaban borradas en tú memoria. Luego de todas sus respuestas, deberás decirle: “Nunca nada malo, ni triste, te volverá a ocurrir. Aquí estoy yo para protegerte. Dios, nuestro Padre esta con nosotros, él te ama y yo te amo, nunca más estarás solo o sola”. Dale un fuerte abrazo y un beso y verás que tú niño o niña comienza a entrar en vuestro corazón. Si tú dolor o tristeza es muy grande llora, llora como nunca lo haz hecho, pues esas lagrimas vienen del Padre que te esta purificando y limpiando de todo ese dolor para que se vaya de ti. Segundo paso: reencuentro con tus otras etapas, pre adolescencia, adolescencia,
juventud. Regresa al mismo lugar y visualiza al pre-adolescente y haz las mismas preguntas y repite lo hecho la primera vez. Así, recorre cada etapa, reencontrándote con aquellos seres que ahí quedaron plasmados en el tiempo, en nuestro pasado. Reconcíliate con cada uno de ellos. Después de haber hecho esta reconciliación con tus distintas etapas, verás que tú sonrisa será desde el alma y comenzarás a disfrutar intensamente. A cada ser que te rodea lo mirarás con AMOR, incluso a aquellos que colaboraron en las tristezas de tú pasado. Con esta reconciliación, purificarás tu corazón y lograrás abrir esa puerta que esta en tú corazón, que tiene una sola manilla y esa manilla sólo tú puedas abrirla. Al abrir esa puerta, Dios nuestro Padre entrará en ti y comenzarán a vivir como un todo, manifestándose en cada acto de tú vida y así lograras trasladar el Cielo a esta Tierra, cambiando tú rutinaria y gris vida por una colorida, alegre, y cada día, ya sea nublado, lluvioso o soleado, te será hermoso y agradecerás el regalo que Dios, nuestro Padre te ha dado, hasta el fin de tus días. Y recuerda… “El ser feliz no es un estado de ánimo, es una actitud constante...”
Debemos aprender a amar y sacar las costras que nos han quedado en nuestra vida, siempre hay algo que escondemos y esta reconciliación nos servirá para ser cada día mejores. Colaboración de Ximena
|
| ¿Te gustaría que tus escritos aparezcan en Tu Breve Espacio? Te doy el crédito por tus colaboraciones. haz click aquí También dime si deseas que ponga tu correo en tus colaboraciones o no. ¡Gracias!
|