Culpable, es una palabra que más me describe que más me acompaña a donde quiera que vaya. Pasa el tiempo y nunca se aleja, y antes de que pueda olvidarme de ella regresa mostrándose con otra apariencia, vuelve por otra excusa. Culpable es fuerte e inteligente, grandiosa en sí, en cambio yo, diminuta al lado de ella. Disfruta cuando la veo venir, cuando divaga por mis pensamientos una y otra vez, cuando me hace estremecer de miedo y agonía por los síntomas que se acuestan en mi cama para no dejarme dormir.
Culpable es la palabra más pionera en mi vocabulario después de mamá y papá, antes de dos y dos son cuatro y por supuesto, antes de todo lo demás. No envejece, con el tiempo se hace más poderosa y se alimenta de la fatalidad de cada día. Consigue sacarme de quicio con sus razonamientos. Me envuelve en un mundo que juega con ventaja, donde sabe que me es imposible escapar, aquél que me lleva a la deriva sabiendo que ya nada importa, a nadie importo y que yo me lo he buscado...
Cada día nos desafiamos en terrenos distintos y aún no he llegado a vencerla, la rabia y la desesperanza no son útiles para combatirla. Culpable va conmigo porque arraiga en mí la razón de los lazos colaterales, de lo de: ¨todo pasa por algo¨. Me encantaría no ser tan esclava de ella, que sólo fuera algo que pasa de vez en cuando, que viene y se va. Pero no se va, que va, ya tiene su hogar aquí, y cuánto más cómoda está menos agradable me hace el vivir día a día.
El daño constante, la tristeza, la soledad y el dolor le dan siempre la razón de que debo abandonar por débil y apartarme del camino de la vida que tanto me tortura.
Culpable soy porque yo le doy vida a esta palabra que nace como fruto de todas y cada una de las malas decisiones que me lleva a tomar por los diferentes obstáculos del camino.
Culpable, por hablar, por contar, por sentir, por débil, por idiota, por confiar, por hacer, por amar, por odiar, por ser, por no ser y lo más importante por existir.
Colaboración de Starshe
España
