pensamientos, reflexiones, autoestima y motivacion
reflexiones, pensamientos, poemas de amor, poemas romanticos, autoestima y cartas de amor
poemas de amor, poemas romanticos, cartas de amor, poemas tristes

Home   Pensamientos    Reflexiones   Poemas   Contacto

Sueños

 

Esta noche ha sido distinta: He soñado. Eso me sucede con tan poca frecuencia que me decidí a abrir el cuaderno y contarles. Escojo un par de palabras mientras la tinta se adhiere a esta piel suavemente, sin quejarse, deslizándose. Levanto la vista ante un sonido inesperado. Cierro el cuaderno, abro la puerta. Es mi amiga Miriam, quien se dispone a contarme que su novio le ha dejado por enésima vez; y que ésta, como todas las anteriores, no ha sido culpa suya. Yo le escucho, con mi cordura heredada y mi locura aprendida.

Me gusta cómo me miente. En un vaivén de palabras la he perdido. Nos perdemos. Abro el cuaderno, cierro los ojos. Me escapo de esta vida propia y ajena que me persigue y que me encuentra. Mis pasos errantes me han traído a un mercado, donde se comercia con niveles de vida, ideologías y pensamientos adheridos a los bienes materiales. Esto nadie lo entiende y muy pocos lo saben. Yo les miro y les descifro.

Intuyo y acierto.
Estoy en el tren. Abro el cuaderno, cierro el vagón. Mis oídos se pierden en una conversación tan efímera como su contenido: el susurro de un “te quiero” que se pierde entre vapores y pasos. Cierro el cuaderno. Les observo con ojos llenos de ayeres, con un dejo de costumbre.
Les hago míos, les nombro, les admiro y les desprecio. Ellos no me ven, no me imaginan, no existo. Resulta obsceno observarles así: oculto en el anonimato, en la comodidad del camuflaje de las multitudes que roban la propia individualidad (y la personalidad).

Me pierdo; me encuentro. Abro el cuaderno: aspiro la frescura del verde y los colores, que me llenan de primaveras viejas y de recuerdos que no han ocurrido – y acaso jamás ocurrirán.
Cierro. Me encierro. Me angustio. Suspiro. Escucho: El ruiseñor canta. Habla de temas tan sublimes que ponerlos en lengua humana sería querer materializar lo etéreo.

Dejo las palabras. Me abandono en la noche – en su olor a naranjo – y sueño. Sueño sin cesar y sin culpa: mañana lo habré olvidado todo.

 

Colaboración de G. Bucio
México

 

 


¿Te  gustaría  que  tus escritos aparezcan en Tu Breve Espacio? Te doy el crédito por tus colaboraciones. Haz click aquí

También dime si deseas que ponga tu correo en tus colaboraciones o no.

¡Gracias!