En el infinito del cielo, marchan miles de estrellas, pero
hay en especial tres estrellas que iluminan noche a noche y vigilan los
sueños.
Tres estrellas con significados diferentes y colores diversos, una estrella
es de color verde, así como la esperanza, este color es intenso
como los sueños de cada uno de nosotros tan anhelados; es una estrella
que cuando se le ve se le escucha susurrando en el azul cielo de la noche,
que se debe tener fuerzas para seguir día a día, noche a
noche los diferentes sueños y metas que debemos alcanzar.
La segunda estrella es de color blanco, un color de pureza, porque esa
estrella es pura como un ángel, ingenua como un bebe recién
nacido, esta estrella significa que el alma es más importante que
lo palpable, nos dice que el corazón vale oro y las sonrisas alegran
nuestros corazones; cada vez que se ve esta estrella trae al recuerdo
que se debe seguir, para así encontrar nuestro propio destino.
La tercera estrella es de color plateado, da su brillo en cada uno de
nuestros rostros. Esta hermosa estrella significa la dulzura, el amor
eterno, la magia que cada uno de nosotros llevamos por dentro, es la estrella
del perdón; cada vez que se ve esta estrella hace reflexionar a
quien la ve, que no se debe tener rencor en la vida, que se debe disculpar
a cada ser humano que se equivoque.
Hace recordar que nadie es perfecto, sino el creador del mundo, es la
estrella que susurra que el ser humano debe seguir creyendo en sí
mismo, tener fe pase lo que pase, esta estrella es la que comanda a todas
las demás.
Son estrellas que cada vez que las veo en el cielo, significan que no
debo olvidar la lucha del día a día, que existen sueños
por cumplir, metas que debo alcanzar, amor que debo dar, fe en mi corazón
que debo reforzar, sonrisas y manos que debo dar para poder ayudar.
Estas luces en el inmenso cielo azul marino de la noche, estarán
allí siempre brillando, noche tras noche, día tras día,
aunque no se vean, son tres estrellas especiales para mi, las cuales siempre
me vigilarán los pasos a seguir y los sueños por cumplir,
son las tres estrellas que nunca se borrarán de mi mente, ni de
mi corazón.
Son las estrellas que durante su estadía en el cielo siempre me
acompañarán y yo siempre estaré pendientes de ellas,
porque cuando estuvieron acá en la tierra me enseñaron a
valorar lo que es una hermosa y verdadera amistad, fueron en mis páginas
de la vida personas especiales que me dieron su mejor sonrisa y su hombro
cuando tanto las necesité; son nombres que jamás se irán
de mis recuerdos, y seguirán eternos dentro de mi propio yo.
Colaboración de Pablo Enrique Gutiérrez
Yépez
Venezuela