pensamientos, reflexiones, autoestima y motivacion
reflexiones, pensamientos, poemas de amor, poemas romanticos, autoestima y cartas de amor
poemas de amor, poemas romanticos, cartas de amor, poemas tristes

Home   Pensamientos    Reflexiones   Poemas   Contacto

Sobre el valor de la mujer

 

Yo me pregunto ¿qué tan conscientes somos del valor que tiene la mujer? Si miramos a nuestro alrededor, la manera en que se comportan hombres y mujeres, cómo los hombres tratan a las mujeres, cómo las mujeres se tratan a sí mismas, si miramos de qué manera ha surgido la famosa liberación femenina y cómo todo esto está moldeando nuestra sociedad, no sólo podemos darnos cuenta de que estamos cayendo en una degeneración en varios sentidos, sino que además se evidencia la principal problemática de este escrito: no estamos valorando a las mujeres como debe ser; y peor aún, las mismas mujeres no se valoran a sí mismas.

Vamos por partes. ¿Cómo se comportan los hombres con las mujeres? Me he fijado en la forma en que muchos de los hombres se expresan cuando ven a una mujer: “Huy, aguanta”, “está buena”, “mamacita”, “Que culo tan rico”, “Está rica”, etc. Son apelativos que hacen referencia al físico y al atractivo sexual femenino. ¿A caso la mujer es una máquina de placer? Lamentablemente para muchos sí lo es. Incluso para quienes a la pregunta anterior responden:

“No, la mujer es más que sexo”, sin embargo, muchos de esos hombres, 5 minutos después de decir eso, están viéndole el trasero a la primera mujer atractiva que pase, y pensando en lo rico que lo haría con ella. Ellas mismas permiten estar con hombres que las tratan de esa manera. Y fomentan esa visión a través de la vanidad, de los vestuarios insinuantes y algunas actividades sociales que son por excelencia los lugares de la promiscuidad.

¿Cuántas mujeres son ascendidas en el trabajo por tener atributos sexualmente llamativos? ¿Cuántas mujeres son tenidas en cuenta porque están "ricas"? Y esta valoración por el físico no sólo se da partiendo de atracción positiva, o sino preguntémonos: ¿Cuántas mujeres no son ascendidas por feas o no tener un atractivo sexual? Seguramente muchos pensarán que esto es normal.

Pero aquí no quiero discutir si es normal o no. Lo que quiero es hablar de cuál es el valor de la mujer y contrastarlo con lo que usualmente se ve en la atmósfera social materialista y animalesca. Las mujeres son de los seres más hermosos que habitan la faz del planeta. Hay otros seres hermosos también, pero en este escrito sólo hablaré de la mujer.

La esencia femenina está colmada por una capacidad magistral para amar. Estoy convencido de que la mayoría de los hombres, incluso, los más rompe-corazones se han dado cuenta de la capacidad que tienen las mujeres para enamorarse, entregarse, para querer a una persona y darlo todo por amor. Se tilda a las mujeres de sentimentalistas, muchas veces como una manera peyorativa de referirse a un defecto femenino. Cuan suma ignorancia hay entre las personas que menosprecian y confunden una amplia capacidad de amor y de entrega con un sentimentalismo insignificante.

La esencia femenina es tan hermosa, que nada más con esa capacidad de amar que acabo de mencionar pueden transformar su alrededor. Un hombre bueno, pero sobre todo inteligente, que pueda detectar el potencial que hay detrás de dicha capacidad de amor femenino, puede darse cuenta de que allí se encuentra la clave de la armonía y la felicidad en pareja; allí se encuentra el material divino con que se construye un hogar y se crían unos hijos sanos. ¡Pero qué va! Los hombres, en cuanto a mujeres se refiere, sólo piensan en sexo y placer.

¿Con hombres así, qué posibilidades de hogares sanos habrá en un futuro? Pero el tesoro femenino que alberga este planeta no para aquí. Además de esa capacidad de amor que todo lo puede, las mujeres tienen un amplio compromiso, una alta fidelidad y una sublime fuerza biológica que irradia su luz kilómetros a la redonda.

Para quienes creen que soy un idealista mentiroso al decir que las mujeres son fieles, tal vez porque en la práctica se han encontrado con mucha infidelidad de parte de ellas, pues yo les digo que esas mujeres infieles son una consecuencia de la no valoración femenina. Por culpa de hombres infelices que por falta de inteligencia terminaron rompiendo más de un corazón, muchas mujeres dejaron de creer en el amor. Sin contar con las que se volvieron lesbianas porque los hombres con su comportamiento inspiran menos que asco.

Pero claro, su esencia es tan hermosa y poderosa, que tuvieron que soportar muchos golpes, muchos desamores, muchas infidelidades y muchos desprecios de los hombres para finalmente caer en el lado oscuro de la realización humana y sexual. Antes mencioné la fuerza biológica femenina y quiero explicar un poco más a qué me refiero. Yo les pregunto a los hombres: ¿Por casualidad nunca han sentido que con sólo ver a una mujer espectacular el tiempo se congela, el corazón aumenta su velocidad, el sentimiento fantasioso de estar en el cielo se vuelve tan real y el deseo de que ese instante perdure eternamente no se tarda en surgir?

¿Cuántas veces se ha escuchado de hombres decir, que a primera vista quedaron completamente enamorados? ¿Cuántas veces esa atracción femenina, esa energía especial ha ocasionado peleas entre machos, locuras de hombres enamorados y hasta perversiones psicológicas en aquellos que nunca podrán tener a esa mujer?

La mujer por naturaleza es un ser muy completo y hermoso. Reuniré todo lo dicho anteriormente en una sola entidad más algún agregado. Las mujeres tienen un sentido del amor insuperable, tienen una capacidad inmensa de compromiso y fidelidad, tienen debajo de sus corazones la clave de la felicidad en pareja y la formación de hogares preciosos.

Adicionalmente son seres inteligentes y con amplias capacidades físicas e intelectuales. Encima de todo, su naturaleza biológica despierta los deseos más profundos y escondidos de los hombres; incita a la procreación y el perfeccionamiento físico y espiritual de la especie. En ellas converge todo anhelo masculino, toda obra de inspiración amorosa y propósito de muchos hombres visionarios inteligentes.
Todo el conjunto de mujer ha sido la inspiración de la humanidad, de los Poemas más sentidos, de la organización de la sociedad; es tan inmenso ese poder, que hasta originador de guerras ha sido. ¡Hombres! Por favor, abran los ojos. Tengan presente que las mujeres que muchas veces irrespetan al verlas como simples objetos sexuales, serán las madres del futuro; serán las futuras esposas. ¿Les gustaría que a su madre la vieran como objeto sexual y la determinaran sólo para llevarla a la cama y después dejarla utilizada y con el corazón roto? Sé que a muchos no les gustaría eso, es más, a nadie le gusta que se metan con la mamá.

¿Entonces por qué se meten con las futuras mamás de otros? Y para quienes ya han vivido eso y tiene madres que han sufrido el flagelo de la inmoralidad afectiva y física, ¿Por qué siguen repitiendo la historia y causando el mismo daño a otras mujeres (futuras madres)? Ahora bien, una vez mencionado parte del encanto femenino, sobra mencionar el poder que ellas tienen en esta sociedad.

Es un poder altamente constructivo, pero que si no se canaliza adecuadamente, podría ser muy destructivo. La mujer por naturaleza es creadora de vida, plasmadora de mentes, es motor de superación y de sublimes anhelos masculinos. Es uno de los pilares de la vida y realización humana.

He sabido de investigaciones en colegios, donde se ha evidenciado que las niñas tienen un alto poder sobre los hombres, hasta el punto de que de ellas depende que ellos se peleen o no. Si las niñas asienten una actitud agresiva, los hombres con más ímpetu son agresivos. Si las niñas reprueban los comportamientos agresivos, los niños se abstienen de pelear. ¿Se dan cuenta, nada más desde el colegio, cuánta violencia se evitaría, y así como la violencia, cuántas actitudes destructivas se evitarían si las mujeres ejercieran ese poder?

Ese debe ser un poder al servicio de la educación masculina. Los hombres son hermosos, y algún día hablaré sobre su esencia, sin embargo, son un complemento ideal para la mujer, y como complemento, tenemos muchas cosas que aprender de ellas. Yo llevo varios años aprendiendo de la esencia femenina y les confieso que la vida se torna hermosa. ¡Hombres y Mujeres del mundo! Muchas veces he escuchado un discurso patético para justificar la promiscuidad que versa: “La vida es para disfrutarla al máximo. La idea de estar con varias personas es gozar y sentir mucho placer.”

Hay otro discurso no menos patético que versa: “Ahora que estoy joven aprovecho para estar con varias personas. Después cuando tenga cierta edad, llegará el momento de ajuiciarme y tener una relación estable”. Cuando estas personas se refieren a estar con varias personas, hacen referencia a la promiscuidad; estar cada 8, 15 o 30 días con alguien diferente. Debo confesar que ambos razonamientos son una muestra enorme de ignorancia y de falta de estímulo a la inteligencia, por no decir otra cosa. Los siguientes párrafos los dedicaré a sustentar mis afirmaciones al respecto.

La promiscuidad tiene muchas desventajas. Por una parte debilita la fuerza de voluntad; al estar con varias personas en períodos cortos de tiempo, hace que sea más fácil caer en tentaciones como la infidelidad. Una fuerza de voluntad débil es una oportunidad de oro para que entren vicios y la vida se vuelva un poco menos digna. Entre más personas llevemos a la cama, más probabilidades habrá de que seamos padres sin desearlo, más probabilidad habrá de que padezcamos de alguna enfermedad venérea.

Entre más personas llevemos a la cama en períodos cortos de tiempo, más probabilidades tenemos de que el sexo pierda su encanto, más probabilidades de que la vida se perciba más superficial y queramos explorar otras formas de placer, generalmente nocivas para la psiquis y el alma. La época de niñez y juventud son las épocas donde más cosas aprendemos sobre la vida, es la época en la que nos formamos la moral, la ética, las buenas costumbres, la voluntad, etc.

¿Es posible que alguien que duró 15 años siendo promiscuo e infiel, por aquello de que está gozando la vida, pueda llegar a tener una relación estable en el futuro? Aunque posible si es, pero es poco probable. Una persona que se acostumbró a no tener fuerza de voluntad y a tener relaciones clandestinas y vivir en infidelidad le costará mucho trabajo resistirse a una tentación cuando formalice una relación.

Más aún, de tanto probar relaciones, tal vez la pareja que escoja como estable, no lo/la llene lo suficiente ya que el acto de estar con pareja se volvió tan mecánico y repetitivo, que al final se desvanece el encanto de estar con alguien, o en otras palabras, el encanto que prevalece es el de tener a alguien nuevo a cada rato. Esto tiene parte de su explicación en la biología del ser.

Conocer a alguien nuevo y vivir historias afectivas de atracción y sexo genera la secreción de adrenalina, testosterona y otras sustancias más que hacen que se sienta esa emoción y haya una disposición sexual animal adecuada para la copulación. Después de un tiempo, esas sustancias se nivelan y disminuyen, y con ellas, también ese deseo y entusiasmo. Pero cuando eso pasa, la persona promiscua ya está conociendo a otra pareja y se vuelve a iniciar este ciclo biológico estimulador.

Como esto es un ciclo repetitivo y constante, el organismo comienza a volverse adicto a esas sustancias y como toda adicción, surge la necesidad de exponerse a la sustancia adictiva, en este caso la adrenalina por ejemplo, y por eso la persona se vuelve dependiente de estar conociendo cada vez a alguien diferente para poder tener su dosis personal (claro está, que no siempre se es consciente de ello). Entonces me pregunto, ¿será que una persona así tiene altas probabilidades de formar un hogar estable? Lo dudo.

Por eso es que creo que los hombres debemos educarnos sexual y afectivamente desde que tenemos una corta edad; si fortalecemos nuestra fuerza de voluntad desde siempre, si valoramos a las mujeres desde siempre, si tratamos de crecer como personas y tener relaciones afectivas hermosas, todo esto sin importar la edad, seguramente tendremos altas posibilidades de formar hogares hermosos en el futuro.

Sin contar con que disfrutaremos más la vida que quienes creen que la disfrutan con la promiscuidad. Hay una simple razón por la que ellos no la pueden disfrutar al máximo: siempre tendrán la ansiedad de querer conocer a alguien nuevo, además de estar enviciados a ciertas sustancias biológicas del organismo. Razón suficiente para vivir ansiosos y nunca sentirse plenos, porque siempre tendrán esa necesidad... En cambio, quienes aprenden a disfrutar del amor, vivirán plenas y sin ansiedades por periodos prolongados y por ende, vivirán más felices y sentirán más placer.

Con respecto del placer, yo sólo quiero escribir un pequeño diálogo que tuve con una niña promiscua que se quedó sin palabras al darse cuenta de todo de lo que se ha perdido por buscar hombres promiscuos y con esto finalizo este escrito para sembrar una reflexión.

 

http://oskitar-repillo.blogspot.com/2008/08/captulo-1-el-valor-de-la-mujer.html

 

Colaboración de Oskitar
México

 

 


¿Te  gustaría  que  tus escritos aparezcan en Tu Breve Espacio? Te doy el crédito por tus colaboraciones. Haz click aquí

También dime si deseas que ponga tu correo en tus colaboraciones o no.

¡Gracias!