Somos benditos, se nos ha dado la oportunidad de vivir y conocer este mundo terrenal, de millones de espermatozoides nosotros fuimos el más rápido, y es así como la madre tierra es sabia y cuenta con todos los elementos necesarios para satisfacer nuestras necesidades básicas.
La naturaleza nos brinda sus frutos para alimentarnos, las aguas cristalinas de los montes nos dotan de la fresca bebida para saciar nuestra sed. Los árboles nos brindan su sombra y nos llenan los pulmones de oxigeno necesario para coexistir. No existe otro ser en el planeta que haya sido dotado de raciocinio y criterio propio, cada día es una bendición, una nueva oportunidad que se nos brinda de ser mejores y explotar cada una de nuestras virtudes. Podemos correr por los senderos, nadar y navegar en sus mares, y tenemos la capacidad de crear artefactos para volar por sus cielos. Hemos sido dotados de capacidades extraordinarias para crecer en conjunto con nuestro entorno.
En este planeta que ha sido creado de manera perfecta, no son necesarios los placeres mundanos y cotidianos. El dinero, las joyas, los lujos, únicamente son elementos creados por el humano para mostrar poderío y superioridad. Sin embargo nada de eso te llevarás, los detalles y las satisfacciones verdaderas y que nos hacen crecer como personas no se pueden comprar, no tienen precio: el reir a carcajadas con un amigo, el ayudar al prójimo, el salvar algún animal, plantar un árbol, crear vida, el caminar descalzo sobre el pasto, el abrazar. Este tipo de situaciones no tienen costo y enriquecen el alma, benefician nuestro entorno y nos hacen crecer y estallar de satisfacción personal.
Todo está a nuestro alcance y nuestras manos parecen chicas de todo lo que se nos ha proporcionado. La madre tierra tiene lo necesario y más de lo que ocupas, es tan inmensa su grandeza que no nos damos abasto. Quítate la venda de los ojos, y trata de retribuir un poco a la inmensidad que se te ha dado, que por mínimo que sea, se sembrará una semilla que dará frutos a generaciones subsecuentes, y la madre tierra lo agradecerá, porque tanta falta le hace que se le haga justicia de la mutilación diaria de la que es víctima.
