Eres mi gran decisión, un pedacito de mí, pero a la vez mi todo. Eres mi gran tesoro, también mi sol y todo mi corazón. Eres mi propia piel, mi vida, mi universo, mi propia existencia, mi ser entero. Eres mi sueño hecho realidad, eres mi luz, mis ojos, mi razón de vivir y también mi motivo de morir. Por ti hago lo imposible, por ti llueven gotas de arcoíris, por ti uno el cielo con la tierra, por ti el cielo deja de ser gris. Una sonrisa tuya ilumina mi vida, una caricia tuya, mi gran satisfacción, una lágrima tuya, mi mayor frustración, un susto tuyo, mi mayor temor. Eres el único y gran amor de mi vida, y sabes cuánto te amo. Pido a Dios años de vida para verte crecer en un gran hombre, disfrutar cada uno de tus pasos y contigo llegar a tu meta que será la nuestra. Siempre serás mi hijo adorado y yo, tu mamita querida, sabes cuánto te amo.
