Hoy te miré mientras dormías,
como has crecido hijo mío,
donde quedo ese pequeñuelo
que jugaba conmigo al caballito
¿y a los malabaristas de circo?
Aunque tu voz se torne grave
y ya seas más grande que yo,
recuerda que soy tu padre por siempre
aunque no sea tu mejor amigo.
Y a pesar que parecen más importantes tus amigos
tú si eres para mí lo más importante
porque gracias a Dios, aún eres mi hijo.
