Son tus ojos penetrantes,
O es tu mirada dominante,
Que a mi ira dejan insignificante,
Es tu belleza que al despertar opaca al sol,
Que hasta el mismo sol esconde su pincel debido a tu resplandor,
Es tu boca que al besarla me enloquece,
Es tu cuerpo que al no tenerlo me entristece,
Es tu alma que en contacto con la mía,
Hace oscurecer al alba misma,
Son tus pensamientos dedicados hacia mí,
Los que sólo me hacen pensar en ti,
Eres tú, mi Amanda mía,
La que sólo me llena de alegría.
