Para darme cuenta de que si me amó o aun me ama tuvieron que pasar 20 años. Hoy día he comprobado que no. Ese amor de juventud fue solo eso que llámanos "El primer amor"; y claro que no se olvida, pues nos hace sentir nuevas sensaciones o experiencias emocionales, somos seres vulnerables a las emociones llevándonos a aferrarnos a no permitir querer experimentar nuevas sensaciones y damos por hecho que es un sentimiento inigualable.
Es verdad que no se olvida el primer amor, porque tal vez no hemos vuelto a sentir esa emoción que nos hizo despertar sentidos en nuestro cuerpo y alma. Sentir enamoramiento a las caricias y besos que nos envuelven en un mundo mágico hacia la persona amada permitió en mi ser añorar y amar a la persona que creíamos amar. El primer amor tan puro y soñador cargado de vivencias inolvidables y el despertar a la divina gloria del amor.
Claro que no se olvida, queda en nuestras mentes como el comienzo de un corazón echado al andar del amor. El amor es tan sublime que cada individuo le da sentido para amar.
Después de tantos años te das cuenta que ese amor que no se llegó a consolidar, quedó como un bonito recuerdo de lo que fueron esos años de juventud. Hoy día podemos ver que los sentimientos que nacieron en ese momento en mí, se quedaron grabados en mi alma; como una cajita musical que cuando la abres empieza a sonar, asi estará mi corazón, cuándo lo recuerde o evoque mi corazón volverá a sentir esa emoción por un cariño tan hermoso como lo fue el amor de juventud o primer amor.
