Escribir sobre tu cuerpo
un poema que no tenga letras,
que sea música solamente
y que se quede en cada articulación,
que se moje con tus lágrimas
y haga cariños a tu corazón
Que las notas esparcidas paseen
por tus costillas
y que sientas en la panza
sus cosquillas
Inventar con mis dedos
un poema que no tenga principio
para poder empezar por donde quieras,
para que el final no nos duela,
y poder en tus ojos
inventar la primavera
Lleno de flores tu ombligo
me invita a naufragar en su profundidad
como si fuésemos dos viejos amigos.
Con mis dedos y mis formas
voy inventando con cada verso
universos nuevos
que nos alejan de las sombras
y nos protegen con un eterno pétalo de anhelos
