Bajo el frío manto de mi puente,
yace la historia de años polvorientos,
será mi vergüenza rebelde,
ahogados entre el recuerdo y el fango,
endurecidos por una coraza verde plata,
olores putrefactos es lo que nos regalan,
pues los recuerdos sólo duermen,
al saber que son arrastrados,
por el olvido de sus gentes.
