No insisto.
Soy mudo porque quiero.
O porque no me gusta mi voz. No sé.
Alguien busca al poeta.
Yo lo busco.
Y no lo quiero encontrar.
El poeta que sólo sirve para ser poeta. Para ilusionar. Me gusta ser fantástico.
Sin embargo... Un poeta lo es cualquiera.
Igual que cualquiera es escultor. O cocinero.
Soy viajero. Soy vestidor. Soy dinero.
Soy amor.
¿Y qué más soy? Todo lo que quiera.
Entonces me distingo.
Entro en la selección.
Nací único y lo olvidé a través de otros. Por comparación, envidia, celos u orgullo.
Y estos no son de nadie. Y sí de quien los coge.
