Hoy regresaba de mi trabajo, el sol daba directo en mi rostro y sentía una gran nostalgia, el tiempo pasa y hay tantas cosas que no he podido hacer, como tener un hijo. Empiezo a imaginarte hermoso, sano y sonriente. Y me llena de alegría el pensar en la posibilidad de tu existencia, desgraciadamente no he conocido a tu madre, no he podido encontrarla, perdóname hijo por fallarte y por no poder lograr que existas, aun no pierdo la esperanza de poder conocerte algún dia.
