Irse a dormir por las noches en el lecho cuando se está sola, es tratar de hacerlo en medio de una tormenta en la mente y el corazón, es sentir el frío de la lluvia en el alma olvidada, mirar la penumbra de la soledad en tu ser, y escuchar el silencio de la ausencia del ser amado envolviéndote cada vez más y más en el olvido. Mejor darse la vuelta tratando de no darse cuenta que a tu lado no hay nadie que acompañe tus sueños, que fuiste olvidada.
Es mejor darse la vuelta y dar la espalda, para no volver a sufrir y sentir que te desgarran el alma y dejar de ilusionarse que dejarás de estar sola pensando que eres amada. Es mejor darse la vuelta y no intentar soñar con él, cuando sólo debes dormir. Es mejor darse la vuelta y no voltear atrás. Es mejor, es mejor...
Colaboración de Moga Contreras de García
México
