En este mundo estoy de paso y solo llegué aquí como pasajera, solo sé que no tengo nada que no pertenezco aquí y que nada me pertenece...
Todo me fue dado sin limite de fechas, todo lo quise sin ser mío... Ahora me pregunto ¿de que, valió el engaño?
Sufro por todo lo que se fue arrebatado, yo nada quería... Yo todo abrazaba...
Todo me quitaron; mis tristezas y alegrías, mis tesoros y carencias... Mis amores e ilusiones. Nada fue mío.
Solo me queda un corazón vacío, anhelante de todo aquello que lo hacia sentir vivo.
Agradezco por el sueño vivido, por todos aquellos que en mi encontraron un ser vivo...
Siento mucho despedirme y no recibir ese abrazo que solo siente el que es querido.
Colaboración de
Kathiess
Venezuela
